No puedo decidir, me lo has puesto demasiado difícil como para continuar... ¿Y por qué? Todas las posibilidades que elijo me parecen incorrectas.
Supongo que esto es lo que pasa cuando dejas a tu cordura morir, ahogué mi sentido común por escuchar los latidos de tu corazón. Y me pregunto cómo debería sentirme cuando no estas aquí, porque, he quemado todos los puentes que construí hacia ti. Todavía sigo aferrándome a cosas estúpidas e inexistentes, nunca aprenderé.
El dolor crea caminos hacia mí y yo siempre te esperaré con los brazos abiertos y si alguna vez empezase a pensar con claridad, mi corazón haría un motín contra mí. Por eso, empecemos de nuevo, ya no hay nada en lo que pueda confiar sino eres tú.

